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Cuaresma Cultural
Cuaresma Cultural. Música en la cuaresma 2017
6 Ruta del vino
6ª Ruta del vino

Historia

Siglo XV

En agosto de 1476, Chinchilla, Albacete, Hellín, Tobarra, Villena, Yecla y Sax, organizan, después de reunirse en Corral Rubio, sus defensas contra el Marqués de Villena, D. Diego López Pacheco, enfrentado a Isabel 1 de Castilla, que el 2 de septiembre de 1476 confirmaría los privilegios de la villa de Yecla. La confirmación de privilegios significaba el compromiso de la reina de no enajenar a la villa de la corona real. La segregación definitiva del Marquesado de Villena se producirá el 25 de marzo de 1480, momento en el que los Reyes Católicos notifican al Concejo el nombramiento de Gaspar Fabra como su corregidor, ordenando la no obediencia al Marqués de Villena. En 1484, los Reyes Católicos confirman los Privilegios de la villa de Yecla y en 1488 participará activamente en la guerra de Granada, con la aportación de carretas y hombres, lo que le valdría el título de Muy Noble y Muy Leal.

Reconquista

Desde 1244 Yecla, junto con Villena, Sax y Caudete pasarán a pertenecer a Castilla. Tras la sublevación de los mudéjares en 1264, Murcia quedará integrada definitivamente en Castilla, creándose el Señorío de Villena al que perteneció Yecla bajo el gobierno del Infante D. Juan Manuel. En 1280 D. Manuel otorga a la villa el Fuero de Lorca, lo que suponía no pagar diezmo, ni portazgo, ni almojarifazgo en los puertos de Lorca, Murcia ni otros lugares de Castilla, de pan, de vino, higos, ganados ni cualquier otra mercancía.

Periodo íbero-romano

La impronta pre-romana (ibérica) está bien marcada por yacimientos como la Cueva de la Zorra y la Hoyica del Río; Pulpillo, Marisparza, Torrejones y la Casa de la Ermita. No contamos con un poblado fortificado como ocurre en áreas próximas (El Amarajo, Bonete; Meca en Ayora o Coimbra del Barranco Ancho en Jumilla>, el poblamiento ibérico estará localizado en pequeños establecimientos agrícolas en llano que a la postre, y desde el siglo I d.. serán potenciados durante el dominio romano, convirtiéndose "villas rústicas" (las cuatro ultimas referenciadas), dedicadas a la explotación de la vid, olivo y esparto, constatándose un extraordinario desarrollo económico en la zona, perfectamente comunicada con el trazado viario romano. El mayor esplendor de estos centros agrícolas nos sitúa desde la segunda mitad del siglo III d.C. hasta principios del siglo V d.C. Desde esa fecha y hasta el siglo XI nada o muy poco sabemos del acontecer histórico en estas tierras, quizá la respuesta esté en el Cerro del Castillo, a cuya falda norte, se encuentra la actual ciudad de Yecla.

Periodo islámico

En el siglo XI sabemos que fue construida una fortaleza (Hisn) de considerables dimensiones, lo que indica el valor estratégico que debió tener el lugar durante los últimos tiempos del Califato Cordobés y el período del Reino de Taifas. Será en el siglo XII cuando adquiera una mayor importancia ya que el Hisn o castillo rural no sólo contaría con las instalaciones defensivas propiamente dichas, sino que aparece un núcleo de población que era conocido con el nombre de Yakka (topónimo antecedente de la actual Yecla), vocablo no árabe que probablemente obedezca a la raíz pre-romana, Iko o Ika. Yakka en aquellos momentos era centro de un distrito rural (Iqlim) del que dependían varios núcleos de menor importancia Pahal o qarya (Cortijos, Alquerías), identificándose en la actualidad dos de ellos (Torrejones y Pulpillo). Yakka fue patria del poeta satírico AbuBakr Yah ya ben Abbalqalil ben shal al Yakki (el yeclano), considerado por As-Saqundi como "el maestro de la Sátira en todo el occidente islámico -

Prehistoria

Yecla, área de transición entre el Levante y la Meseta, se ha configurado desde la Prehistoria como zona de convergencia de culturas. Sus recursos agrícolas y ganaderos, y en cierto modo su privilegiada situación geográfica, ha sido factores esenciales para el desarrollo humano. Las primeras manifestaciones del hombre nos sitúan en el Paleolítico con dos buenos ejemplos en los yacimientos de La Fuenta y la Cueva del Lagrimal. Mejor conocido es el Neolítico (V milenio a. C.). Las muestras de cerámica cardial o montserratina, así denominada por su técnica decorativa y lugar de procedencia, junto con la magnífica industria lítica asociada a ésta, sitúa al yacimiento del Monte de lo Secos entre los mejores ejemplos del neolíco peninsular Sin embargo, la Joya de la Prehistoria en nuestro municipio, es sin lugar a dudas el donde se encuentran las pinturas rupestres de los Cantos de la Visera y la Cueva del Mediodía. En ellas el naturalismo y el esquematismo se muestran con toda gran expresividad en figuras simbólicas de difícil interpretación, a través de las cuales el hombre han reflejado su paso por este lugar desde el V al II milenio a.C. Lo simbólico y lo mágico se acentúa más cuando observamos las esculturas (cazoletas) grabadas en la roca al pie del Arabilejo. Pequeñas oquedades con sus canalillos serpenteantes se entrelazan y combinan en armonía indescriptible. La imaginación juega y mientras al visto persigue las distintas formaciones o grupos. ¿Qué expresan estos símbolos? ¿Que rito ancestral motivé la creación de los mismos? Desde el lugar y en la lejanía se divisa se con templa en el horizonte la "vetusta ciudad de místicos y visionarios" que tanto amara el Maestro Azorín. De III milenio a.C. conocemos dos poblados establecidos en el llano, dedicados a la agricultura y el pastoreo: La Balsa y La Ceja. Ambos han proporcionado abundante material cerámico y lítico. Dos enterramientos colectivos de esta época, denominada Eneolitico o Calcolítico, según preferencias, completan la nómina. Nos referimos a la Cueva de la Atalayas y la Cueva de la Sierra del Cuchillo, con ricos ajuares funerarios.

El mayor desarrollo demográfico en la Prehistoria, en nuestro territorio, llega con la Edad del Bronce (II milenio a.C.). Catorce poblados han sido identificados por el momento. Todos ellos se sitúan en altura, en pequeños cerros de 700 a 900 m. a.s.n.m., situándose a lo largo de dos valle corredores (Rambla de los Serranos, que discurre en dirección NO SE y la Traviesa de Caudete, que lo hace de Oeste a Este>. Los poblados en cuestión se sitúan en: Pulpillo, Tobarrillas, Rincones, Monte de Felipe, Cerro J. Molina, La Chimenea, Casa Sánchez, Umbría del Fator Cerro de la Magdalena, Cerro de la Campana, El Serral, Portichuelo y el Castellar

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